La trampa en la reforma
Entre las muchas trampas para reformar la Constitución está lo de juntar las elecciones. Que no sea como ahora, febrero y mayo, sino solo mayo.
Las municipales y las nacionales en una sola jornada.
Los que promueven la idea no recuerdan o nunca vivieron el antiguo régimen, en que se votaba una vez cada cuatro años y se iba por todas.
Tampoco recuerdan o nunca supieron las razones de que se cambiara la convocatoria, y que en vez de una, dos, y menos preguntarse si mudaron las condiciones.
No hay dudas de que el principal motivo para modificar la Carta Magna es la reelección, y nunca en contra, sino a favor.
Aunque siempre queda espacio para caprichos, como por ejemplo la rotación de los comicios municipales, que eran simultáneos con los nacionales, después con dos años de diferencia, ahora en meses diferentes del mismo año y se diligencia que de nuevo sean en fecha única.
Al dominicano se le hace difícil asimilar que lo que es igual no es ventaja, o que las muchas elecciones no dañan la democracia, sino todo lo contrario.
EU tiene mañana elecciones de medio tiempo y nadie se molesta ni habla de modificar, y todavía sigue siendo el modelo.
Diario Libre
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