Los chiquitos se la juegan en febrero

Más de uno de ellos podría perderlo todo...

Los presidenciales se tomaron el tiempo y el escenario de los municipales, y en todas las demarcaciones, jugando cúcara mácara con la Junta.

Como es época de carnaval, esos retozos se llevaron a extremo y baile en la calle de noche y baile en la calle de día. La ley ni se enteró.

Lo mejor del caso fue la excusa. Los presidenciales quisieron ayudar a los municipales, como si el nacional conociera mejor el territorio y la gente que el local.

Una discusión interminable si mayo pasa por febrero, y más confuso si febrero, como en una antigua serie de televisión, deja que mayo lo rescate.

Aunque hay un aspecto más intrigante. El desempeño de los chiquitos, de si logran posiciones por sí solos, o aliados registran una votación a considerar.

El 16 es importante, pero también lo será el 19, fecha de cierre de las alianzas presidenciales, y cuando el medio tiempo habrá hablado por el tiempo entero.

El chiquito tiene la mala costumbre de pedir con toda la boca y el grande tiende a complacerlo. Ahora no. El rendimiento en las municipales será la medida, y a uno que otro podrían darle con el pie.

Nunca hay felicidad en casa de pobre.

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