Los empresarios vuelven al redil...
Se están concentrando en sus intereses...
La institucionalidad del país es algo tan complejo como ser barbero de peloteros, pues cada cual exige un corte personal, y mientras más raro y travieso, mejor.
Equipos como los Yanquis se forman con normas tan estrictas que no permiten pelo largo ni barba.
Los empresarios andaban jugando a la política y queriendo inmovilizar a los partidos, en particular al de gobierno, con camisas de fuerza, como si fueran locos de atar.
En esa iban, y un figureo por aquí y otro por allí, hasta que uno más lúcido los obligó a pararse en seco, y a ver en redondo, y advertir que los verdaderos chivos sin ley no eran de la loma, sino del llano. Que brincaban y saltaban entre ellos mismos.
Los camioneros de Fenatrado, por ejemplo, cuyo jefe absoluto no está desaparecido como Jimmy Hoffa, sino incriminado y en la cárcel.
Ahora o nunca cantaba Elvis Presley, con un peinado tan singular que ni que fuera pelotero.
A eso fueron los empresarios la semana pasada al Palacio, y no preocupados por el paso de la tormenta. Quieren que el gobierno provea institucionalidad frente al Godzilla de Fenatrado.
Diario Libre
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