Los reformistas como Pedro: negando
Otros dirían como Judas tras las monedas
Los reformistas no lo saben, y como no preguntan, siempre andan como Belén con los pastores: esperando al Mesías.
La verdad sin embargo es que no les cabe un pleito más, y menos un TSE. Tienen que aguantarse y sufrirse como si fuera una condena.
La reforma y la reelección era cosa de los peledeístas, incluso, cansados de ser los mismos, quisieron ser diferentes, y hasta antirreeleccionistas.
¿Cómo? Sí, oíste bien: antirreeleccionistas. Aunque sin que Balaguer se entere. El diputado vela romana se disparó solo y es guardián de la Constitución, con paredón y todo.
Genao, como ya no es diputado, no se tomó para sí la afrenta, y los acontecimientos siguieron su agitado curso, aun cuando Danilo dejó a muchos en la estacada.
El lunes hubo reunión del Directorio Presidencial para discutir lo que se rumoreaba, y se sabe que no hay martes sin lunes.
Uno informó que Danilo hablaría esa noche, y hasta se buscó un televisor para escuchar juntos la alocución.
La reacción fue la misma de los apóstoles ante el sacrificio del Señor: Juan triste, Pedro negándose y Judas tirando las monedas.
Entonces apareció la habilitación como tea de discordia.
