Matar muchos pájaros con un solo tiro
Ese agente ahora no es ejemplo ni modelo
El crimen en una época era sigiloso, pero de un tiempo a esta parte se ocupa en dejar huellas y de que el delito, además de delito, sea mensaje.
Así fue en Estados Unidos, y ya antes lo había sido en Italia, y después en Colombia, México, Centroamérica, y ahora en República Dominicana.
Las autoridades parecen no darse cuenta de que cada acción responde a un patrón, y de que se matan muchos pájaros con un solo tiro.
El caso del raso Encarnación Mejía no puede verse como un hecho aislado.
La Policía lo reconoció por su entereza al rechazar un soborno. Era un agente ejemplar y debió ser modelo para sus congéneres, pero –desgraciadamente y ahora– ni ejemplo ni modelo puesto que fue muerto a mansalva.
Plata o plomo fue consigna de Pablo Escobar, y plata o plomo será divisa del bajo mundo a partir de ahora y una reacción tan poco animosa.
¿Qué otra cosa puede esperarse si la indefensión es lo más parecido al desamparo? ¿Qué policía de barrio va a negarse a tomar dinero si con ese gesto –noble, honroso– se le va la vida?
La respuesta de la institución debe dejarse sentir.
Diario Libre
Diario Libre