Otra vez y siempre, la gasolina...
Hablan y hablan pero el tema es impuestos
Si como decía la publicidad de un ron, este es un país muy especial, también debe serlo el que se toma el ron sin emborracharse.
El dominicano es un ser muy especial. No es tan racional como el francés ni tan civilizado como el suizo, pero tiene cosas propias, para salir a camino.
El tema de moda ahora es el precio de los combustibles, y cada cual tira su pará. Alguien habló de una especie de acuerdo nacional, una versión tropical de democracia ateniense, en que no se delegaba, sino que cada cual asumía y postulaba de manera directa.
Lo único claro hasta el momento es que los combustibles tienen al dominicano a coger el monte, sin saberse si por camino real o vereda.
Aunque la guerrilla gusta de irse por los trillitos.
Se habla de una ley, pero el problema lo provoca una ley. Lo primero sería seguir la huella de la legislación vigente y ver dónde fue que se perdió el camino.
El Gobierno como siempre sacó las uñas. Puede cambiarse todo, siempre y cuando no afecte su recaudación. Con buscarle otras fuentes, todo resuelto, pero habrá que cuidarse, porque como habitualmente sucede, la sal podría resultar más cara que el chivo.
Diario Libre
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