Padres irresponsables, mala escuela...

No se explica el afán de perder clases...

El tránsito del lunes temprano lució despejado, a pesar de ser el primer día formal del año. Explicación, que no razón, fue que los padres dieron un día más de vacaciones a sus hijos y no los enviaron a la escuela.

El cálculo de la asistencia fue de un 50 por ciento. Esto es, como diría un estudiante del Dominico, fifty-fifty.

Con decir que el marbete le ganó al aula, pues el porcentaje de los retraídos fue de un 13, un número por lo visto fatal.

Los causantes de la situación de seguro que no marcharon con sombrilla amarilla reclamando el 4 % para Educación y tampoco se ganarían un trofeo como padres del año.

El número se dio entero y redondo, sin discernir entre escuela y colegio, y sin entrar en los costos para el contribuyente. No solo se perdieron clases, sino también el desayuno y el almuerzo de tanda extendida.

El ministro exhortó, pero como siempre, no le hicieron caso, y hasta el año que viene. Sin consecuencias para nadie.

Educación no se va a atrever, pero sería bueno que hiciera un arqueo y determinara si entre los faltantes hay beneficiarios del bono escuela.

Un susto al año no haría daño.

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