PLD no puede quejarse de la Suprema
Pero la oposición no quiere tierra arrasada
El Consejo de la Magistratura deberá reunirse la semana que viene y desde ya se adelanta el ánimo de los interesados. Se supone que el Gobierno irá por lana y que la oposición igual. Que podrían darse la mano, de manera que ninguno salga trasquilado.
Aunque lo que se dice ahora contradice lo que se pensaba antes. Esto es, que los jueces de la Suprema respondían al PLD, y en particular a Leonel. Al menos fueron escogidos en uno de sus mandatos.
Ahora resulta que la oposición no postula tierra arrasada y se muestra prudente y consciente. Considera que algunos miembros tuvieron buen desempeño y merecen quedarse. Una opinión totalmente a priori, pues todavía no se hace la evaluación ni se determina el procedimiento. Aunque en todo caso alienta la falta de prejuicio.
¿Será el Gobierno igual de comedido? ¿No intentará atrincherarse previendo situaciones a mediano o largo plazo? La sospecha —como siempre— anticipa condena. Mucho más recordando la doctrina peledeísta de que en política se hace lo que conviene, y el PLD, hasta ahora, no puede quejarse de la Suprema. Si sirvió para Sun Land ¿por qué no para Odebrecht?
