Reelección y Constitución se fueron...
Veremos quién ríe de último y mejor...
El pleito entre la Reelección y la Constitución es desigual, pero no por sus probabilidades y potencias, sino por el ánimo de circunstancia.
Se acusa a la Reelección de bocinas, pero no serían tan efectivas si se aceptan como buenos y válidos los porcentajes de las encuestas.
La Constitución tiene voceros, pero faltos de solvencia, pues repiten sus verdades una y otra vez y olvidan adrede realidades que la historia consagra.
Danilo cambió la Constitución para tomarse un mandato más, eso no puede negarse, pero no puede decirse -como se dice- que Leonel no hizo igual. Habría que recordar el Acuerdo de las Corbatas Azules, pues en el 2010 se modificó lo dos mandatos, y aunque se atribuyó la iniciativa a Miguel, la verdad que Leonel consintió.
La Reelección y la Constitución estarían a la par, solo que la Constitución da su versión interesada y la Reelección no replica.
Mejor se confía en sus múltiples bajaderos. E incluso calcula que si estos fallaran, queda la “bajaíta”.
La desigualdad, por tanto, es evidente entre una que habla mucho y otra que se mantiene callada. Falta ver si de verdad quien ríe último ríe mejor.
