¿Servirá para algo el fiscal electoral?

Todavía no es ley y el debate comenzó...

La figura del fiscal electoral asomó en unas elecciones en que se intentó fraude con el palito. El palito era de fósforo y no llenó su cometido.

Ni mucha luz ni suficiente calor.

Después, como ocurre con todo, se olvidó el palito y también el fiscal electoral. La nueva legislación rescata la figura y la sube de nivel. Ahora será procurador sin que se sepa bien si el rango aumenta su autoridad, aunque de paso evita que se sienta subordinado. Como al coronel que nombran en puesto de civil y lo elevan a general para que los otros oficiales no lo vean por encima del hombro.

En otros países el fiscal electoral, o procurador como será en el caso dominicano, sirve para todo, y hasta cura del pecho apretado al candidato que lo padezca.

Habría que ver la prudencia con que fue creado, si no originará conflictos, choques de jurisdicción, pues una cosa sería el papel y otra el temperamento del designado.

Todavía no se promulga la ley y el presidente del Tribunal Electoral advierte sobre el posible titular. Un debate en camino que llegará pronto, pues ninguno de los partidos querrá tener un fiscal en contra.

+ Leídas