Un hogar con dos cheques del Estado

Ni la oposición protesta esta práctica

El caso de la esposa heredando en vida la diputación del marido provocó justa repulsa. No tanto con una movilización por el frente del Congreso, pero sí uno que otro pellizquito.

El hecho no es nuevo, ni extraordinario, sino la aplicación de una ley no escrita que se cumple como la más sagrada de las normas. No podría hablarse de tradición, pero sí de costumbre. Aunque el uso tan común llevaría a otras consideraciones.

Por ejemplo. No se contestó ni cuestionó la propuesta, aunque pudo haberse votado por otro, y las bancadas fueron unánimes en asumirla. Hoy por mí, mañana por ti.

Eso significa políticamente hablando que no existen diferencias entre los partidos y que el poder se comporta igual en el gobierno o en la oposición.

La oposición no quiere arrastre, pero la ocurrencia es el peor de los arrastres, puesto que está favoreciendo a una persona que no se postuló y que tampoco expresó interés en ocupar una curul.

Un hogar a todas luces bendecido, ya que antes entraba un solo cheque del Estado, el del diputado. Ahora entrarán dos, el del embajador y el de la diputada.

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