Una campaña que puede enrarecerse
Cada sector tiene sus armas preparadas...
En las municipales podrían cumplirse las profecías de Santa Isabel, porque se producirán renuncias y apoyos que deberán explicarse en el cielo.
Aunque lo más interesante es que los rencores de ahora podrían cobrarse en las presidenciales conjuntamente con las congresuales.
La Palabra será echada de lado y nada de perdón ni olvido, pues aunque la religión está muy metida en política, solo reivindica infierno y no gloria.
Circulan unos sueltos por las redes que no tienen señales de identidad, pero sí el propósito de dañar al contrario, que tampoco los toma de buen humor y prepara prontamente la réplica.
Incluso se teme que sea desproporcionada, aun cuando la guerra de este tiempo se ocupa de que nadie se pase de la medida.
Una especie de Ley del Talión renovada. Una mano, una mano; un brazo, un brazo. La intención ahora es dar para que se sienta y que aleccione lo suficiente para que el agraviante no se atreva de nuevo.
La impresión es que cada sector está preparado para lo que venga, y que no averiguarán mucho y actuarán por efecto reflejo.
Conviene, por tanto, cuidar las picadas de ojo.
