De cancilleres y embajadores
A veces el problema es la circunstancia...
Un embajador puede juntarse con otro embajador todas las veces que consideren oportuno, y sacarse fotos y figurar en los periódicos de sus respectivos países.
Estos embajadores, sin embargo, no deben olvidar algo importante: la agenda. Ninguna acreditación da para ocuparse de asuntos propios y ajenos.
La sábana cubre o descubre, dependiendo el tamaño del sujeto.
¿A qué se deben estas apreciaciones? Al encuentro del embajador dominicano acreditado en Washington con su homólogo haitiano.
La cita de por sí no es el problema, pues la vecindad obliga a que se conozcan e intercambien. El problema serían los temas tratados, y tampoco por los temas.
El problema sería la circunstancia, el contexto. Los representantes dominicano y haitiano en la capital estadounidense se reunieron al tiempo que lo hacían sus jefes inmediatos.
Esto es, los cancilleres de los dos países.
Navarro y Brutus hicieron aparte en Guatemala, para resolver una situación de agravio, y sortear tensiones que afectaron las relaciones.
Dicen que a falta de pan, casabe; pero si hay pan, no se necesita casabe. Si los cancilleres atienden el cartón ¿a qué, pues, los embajadores?
Un embajador puede juntarse con otro embajador todas las veces que consideren oportuno, y sacarse fotos y figurar en los periódicos de sus respectivos países.
Estos embajadores, sin embargo, no deben olvidar algo importante: la agenda. Ninguna acreditación da para ocuparse de asuntos propios y ajenos.
La sábana cubre o descubre, dependiendo el tamaño del sujeto.
¿A qué se deben estas apreciaciones? Al encuentro del embajador dominicano acreditado en Washington con su homólogo haitiano.
La cita de por sí no es el problema, pues la vecindad obliga a que se conozcan e intercambien. El problema serían los temas tratados, y tampoco por los temas.
El problema sería la circunstancia, el contexto. Los representantes dominicano y haitiano en la capital estadounidense se reunieron al tiempo que lo hacían sus jefes inmediatos.
Esto es, los cancilleres de los dos países.
Navarro y Brutus hicieron aparte en Guatemala, para resolver una situación de agravio, y sortear tensiones que afectaron las relaciones.
Dicen que a falta de pan, casabe; pero si hay pan, no se necesita casabe. Si los cancilleres atienden el cartón ¿a qué, pues, los embajadores?
Diario Libre
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