Deuda y futuro

El titular principal de Diario Libre de ayer se refería a que la mayoría de las obras de infraestructura que se han construido en los últimos años en el país se han hecho con préstamos internacionales.

Esto no sería malo en sí mismo si las obras construidas con esos recursos produjeran lo suficiente para pagar los créditos, porque el problema de todos los préstamos es que los disfrutan unos, pero los pagan otros. Por tanto, para que haya justicia, la obra construida tiene que tener una vigencia en el tiempo que permita recuperar la inversión.

Ese no es el caso en numerosos préstamos, cuyo destino es pagar asistencia técnica o patrocinar estudios que sólo ocupan un lugar en la estantería pública, sin resultado concreto alguno, o el de obras, una carretera, por ejemplo, que no retorna lo que se invirtió en ella.

El caso peor de todos, sin embargo, es el de los préstamos que se toman para subsidios o pagar gastos corrientes. Los que tengan que pagar esos préstamos o bonos nunca habrán disfrutado de sus beneficios.

20130606 http://www.diariolibre.com

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