|Diálogo Libre|09 ABR 2018, 12:00 AM

“El 33% de los casos que atendemos son por accidentes automovilísticos”

La Asociación Dominicana de Rehabilitación tiene 33 centros en todo el país y cuenta con un personal de 1,292 empleados altamente capacitados para dar servicios a personas con discapacidad.

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SANTO DOMINGO. En los 54 años que lleva en servicio, la Asociación Dominicana de Rehabilitación (ADR) ha atravesado por diferentes retos. Si bien es cierto que durante sus inicios, y por mucho tiempo, la poliomielitis constituyó una de las principales causas por las que los pacientes asistían a terapia, en la actualidad son los accidentes de tránsito, aseguran los directivos de esta institución sin fines de lucro.

“Ahora mismo, uno de los mayores problemas que enfrentamos, después de que gracias a Dios que el polio fue erradicado, son los accidentes de tránsito y las drogas.

Porque los pleitos entre bandas por puntos de droga dejan cantidades de personas amputadas o con lesiones en la columna. Mientras que de un millón 200 mil pacientes que se atienden en Rehabilitación al año, el 33% son por lesiones de accidentes automovilísticos”, precisó el primer vicepresidente de la junta directiva nacional de la ADR, Celso Celso Marranzini, durante su participación en el Diálogo Libre, al que asistió acompañado de su madre Mary Pérez de Marranzini, fundadora y presidenta de la entidad y Arturo Pérez Gaviño, Vicepresidente Ejecutivo.

Esta situación ha incrementado los servicios que ofrece Rehabilitación, lo que hace más difícil el desafío de dar asistencia con un presupuesto deficitario, pues de acuerdo con lo expresado por la directiva de la ADR, desde el año 2007, la institución recibe el mismo presupuesto por parte del Gobierno.

De manera precisa, desde el 2007 la ADR recibe del Gobierno 67 millones de pesos, sin embargo la institución indica que el presupuesto actual ronda los mil millones de pesos.

Celso Marranzini, afirma que hay un desequilibrio en el aporte que hace el Gobierno a esta entidad, que ha tenido un desarrollo importante dando una asistencia que debería dar el Estado. “En alguna medida creo que el Gobierno ha medido el impacto que significa el apoyo de rehabilitación, ellos saben que sin rehabilitación tendrían un enorme problema”, dijo.

Alcance nacional

En la actualidad las atenciones que ofrece la ADR se han extendido a todo el país. Tienen 33 centros, de los cuales hay 15 en el noroeste, ocho en el sur, seis en el Este y cuatro en Santo Domingo. En total tienen 1,292 empleados y más de cinco mil colaboradores permanentes.

En esos centros se ofrecen los servicios de medicina física y rehabilitación, tienen siete escuela de educación especiales para niños con discapacidad intelectual, que reciben todo el servicio desde la evaluación para determinar a cuál nivel escolar pueden ingresar hasta que terminan su programa de formación y comienzan su programa de entrenamiento laboral para luego pasarlos a la comunidad como seres útiles, que pueden generar ingresos, informó Pérez Gaviño.

Tienen un taller de prótesis a través del cual dan asistencia a todo el país y están tratando de incorporar la tecnología para incorporar las impresoras en tres dimensiones en el proceso de las creaciones de las prótesis para pacientes con amputaciones.

Hay que buscar los recursos

La falta de presupuesto no ha sido un obstáculo, el personal de la Asociación Dominicana de Rehabilitación siempre se las ingenia para conseguir fondos, durante todo el año realizan tres grandes rifas, además de otras actividades pro recaudación de fondos y reciben donaciones del sector privado que hacen posible que las personas pobres puedan recibir esas asistencias de un personal altamente calificado, asegura la institución.

La Seguridad Social ha dado un apoyo que consideran fundamental para las personas con alguna discapacidad, puesto que las Aseguradoras de Riesgos de Salud están cubriendo parte de algunos procedimientos.

Celso Marranzini expresa que no ha sido fácil el proceso, pero que gracias a la colaboración de diferentes sectores sociales, la ADR ha tenido el desarrollo que hoy exhibe. “Hubo un momento en el que se pensó que no se iban a seguir los servicios porque faltaban 300 pesos. En ese tiempo era una fortuna, pero el éxito de esto ha sido el apoyo de la población”, dijo.

Celso entró al relevo de la ADR

A pesar de que siempre se ha destacado por sus actividades en la vida empresarial, hace cuatro años que Celso Marranzini se ha integrado de lleno a Asociación Dominicana de Rehabilitación. Dice que piensa retirarse a los 92 años y es partidario de que “en todas las organizaciones hace falta relevo, llevar gente joven y que se vaya integrando”. Asegura que hay gente en la directiva de rehabilitación que tiene muchos años, pero que “hay que ir pensando en ese relevo para que las instituciones no desaparezcan”.

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