Ed. - Doña Chucha
Doña María de las Nieves Sierra, mejor conocida como doña Chucha, se convirtió en un símbolo viviente de la entrega al servicio de los demás, el más vivo ejemplo dominicano de que no se requiere tener recursos económicos para ayudar, sino voluntad y fe.
Doña Chucha se nos ha ido, luego de servir la cena de Navidad. Su muerte enluta al país, a sus alumnas, que llamaba hijas, y a cuantos contribuyeron para que su obra creciera, floreciera y diera frutos sazonados.
Esta mujer incomparable dedicó su vida a ayudar, rescatar y educar a tantas niñas en estado de peligro, y lo hizo con tanto éxito que debe tener un sitial de privilegio a la diestra del Padre.
Estamos seguros de que la tierra le será leve a esta digna hija del país que compartió con sus niñas lo mejor de su alma impoluta.
Descanse en paz, doña Chucha.
Doña Chucha se nos ha ido, luego de servir la cena de Navidad. Su muerte enluta al país, a sus alumnas, que llamaba hijas, y a cuantos contribuyeron para que su obra creciera, floreciera y diera frutos sazonados.
Esta mujer incomparable dedicó su vida a ayudar, rescatar y educar a tantas niñas en estado de peligro, y lo hizo con tanto éxito que debe tener un sitial de privilegio a la diestra del Padre.
Estamos seguros de que la tierra le será leve a esta digna hija del país que compartió con sus niñas lo mejor de su alma impoluta.
Descanse en paz, doña Chucha.
Diario Libre