Asesinada
Conforme se conocen más detalles del asesinato de la joven Chantal Jiménez, más se asienta la convicción de que todo el involucrado actuó mal
Conforme se conocen más detalles del asesinato de la joven Chantal Jiménez, más se asienta la convicción de que todo el involucrado actuó mal. Y por tanto, todo lo que pudo salir mal... salió mal.
Una denuncia de agresión previa irresponsablemente manejada tanto por el ministerio público como por los familiares de la víctima auguraba un final trágico, como el desenlace que efectivamente se dio.
En los casos de violencia contra la mujer, tan obvio como el que estaba viviendo la joven, es imprescindible que se cumplan todos los protocolos que ya se conocen. Retirar las denuncias, algo mucho más común de lo que imaginamos, debe ser cuidadosamente sopesado por un sistema judicial que debe estar entrenado y formado para frenar estos “arreglos” fuera de corte, normalmente motivados por la presión y el miedo.
No ha faltado tampoco, la revictimización de la joven asesinada con declaraciones censurables, prácticamente haciéndola culpable de su propia muerte.
Otro feminicidio que nos enrostra cuánto nos falta por avanzar en este tema.
