Cuidar los recursos
Proteger el capital natural es una decisión racional, no ideológica
La creación del Comité Asesor de Finanzas para la Biodiversidad marca un paso importante en la manera en que el país concibe la protección de sus recursos naturales. No se trata solo de una nueva instancia técnica, sino de una señal política y estratégica: la de comprender que la conservación ambiental no puede seguir siendo un apéndice retórico del desarrollo, sino uno de sus pilares.
Durante demasiado tiempo hemos actuado como si el capital natural fuera inagotable. Sin embargo, el agua, los suelos, los bosques, los arrecifes y la diversidad biológica sostienen actividades tan esenciales como la agricultura, el turismo y la seguridad alimentaria. Protegerlos no es un lujo ni una concesión ideológica; es una decisión económica racional.
El valor de este comité está en tender un puente entre la política ambiental y el sistema financiero, para que las decisiones de inversión incorporen, de manera estructural, el criterio de sostenibilidad. Ese cambio de enfoque es clave: no basta con remediar daños, hay que prevenirlos y orientar los recursos hacia modelos productivos compatibles con el futuro.
Cuidar lo que tenemos es pensar en el futuro. Significa asumir que el desarrollo auténtico no se mide solo en crecimiento, sino en la capacidad de preservar lo que lo hace posible. Si este esfuerzo se sostiene con coherencia y continuidad, habremos dado un paso real hacia un país más responsable, más resiliente y más justo con las generaciones que vienen.
