Reforma urgente, ¿pero cuál?
Señales de un posible cambio en el sistema impositivo dominicano
¿Viene una reforma fiscal? Quizá no se le llame así, pero el discurso del ministro de Hacienda anticipa cambios en el andamiaje impositivo. No hay un anuncio formal ni un proyecto definido, pero sí señales que invitan a pensar que el debate sobre los ingresos del Estado volverá a la agenda pública.
Conviene no adelantarse a conclusiones. Las reformas tributarias suelen despertar resistencias comprensibles. Por eso es prudente esperar a que se conozcan con claridad las propuestas antes de conjeturar. El diseño de cualquier ajuste fiscal requiere equilibrio, transparencia y una lectura cuidadosa de la realidad económica.
Magín Díaz es un profesional experimentado en materia tributaria y fiscal. Su trayectoria en la administración pública y su conocimiento del sistema impositivo dominicano le han permitido estudiar de cerca las fortalezas y debilidades de las cuentas nacionales. Sabe, quizá mejor que muchos, cuáles engranajes necesitan ajustes para mejorar la eficiencia recaudatoria sin comprometer el crecimiento económico.
Esa experiencia puede ser clave en el momento que se avecina. De que se necesita un ajuste, dudas hay pocas. Si hay cambios en el sistema tributario, el desafío será lograr que la maquinaria fiscal funcione mejor sin atropellar a los pasajeros, es decir, sin imponer cargas desproporcionadas a los sectores productivos y a los contribuyentes.