Un turismo más cercano
Los números desmienten el mito del turismo como una actividad desconectada del país
Quienes reducen el turismo a una simple postal de hoteles y playas suelen repetir que la riqueza generada "se queda fuera" y apenas toca la economía nacional. Los números desmienten esa percepción. En 2025, las compras realizadas por el sector hotelero totalizaron aproximadamente RD$441,701 millones, dirigidos principalmente al comercio, transporte, manufactura y servicios. Detrás de cada habitación ocupada existe una extensa red productiva dominicana.
El turismo no es una economía aislada ni un enclave desconectado del país real. Es una actividad con enorme capacidad de encadenamiento hacia adelante y hacia atrás. Alimenta productores agrícolas, empresas suplidoras, industrias de alimentos y bebidas, transporte terrestre y marítimo, lavanderías, construcción, tecnología y servicios profesionales. Genera empleos directos e indirectos, hasta en comunidades alejadas de las playas y aeropuertos.
La discusión seria sobre el turismo no debería centrarse en negar su impacto, sino en cómo aumentar su integración con la economía local, elevar el valor agregado nacional y distribuir mejor sus beneficios. Ahí reside el verdadero desafío.
Pero negar su efecto multiplicador sería desconocer una realidad palpable en miles de negocios y familias dominicanas. El turismo, con todas sus imperfecciones y retos, sigue siendo uno de los principales activos económicos del país y una de las actividades con mayor capacidad de irradiar prosperidad.
