La economía se mueve
República Dominicana desafía el estancamiento regional con un sólido avance económico
La economía dominicana vuelve a demostrar resiliencia, una de sus virtudes menos comprendidas y más consistentes. Pese a las tensiones geopolíticas, encarecimiento del petróleo, alteraciones en las cadenas logísticas y persistente incertidumbre global, el país logró crecer 4 % promedio entre enero y abril de este año.
En una región donde varias economías apenas sobreviven entre el estancamiento y la fragilidad fiscal, la República Dominicana, en cambio, continúa mostrando capacidad para absorber choques externos sin desmontar sus fundamentos macroeconómicos ni perder dinamismo productivo.
Ese crecimiento no proviene de un solo motor. Minería, construcción, manufactura local, zonas francas, turismo y servicios financieros empujaron conjuntamente la actividad económica. Esa diversidad sectorial explica parte importante de la fortaleza dominicana.
Particularmente relevante resulta el desempeño en medio de un entorno energético volátil. La guerra en Medio Oriente ha presionado el precio internacional del petróleo y elevados costos de transporte y producción en todo el mundo. Persisten desafíos estructurales: dependencia energética, presión sobre el gasto público, informalidad laboral y necesidad de elevar productividad. Ninguna economía pequeña y abierta está blindada frente a un deterioro prolongado del escenario internacional.
Pero justamente por eso el desempeño adquiere valor. Crecer alrededor de 4 % en medio de guerras, inflación importada y desaceleración global es evidencia de estabilidad institucional, confianza y capacidad de adaptación.
