Algo hay que hacer
Los abogados viejos, ante un dilema legal de difícil solución, solían decir: “cuando no se puede por lo civil, se puede por lo penal”, y algo habrá que hacer para evitar que nuestro sistema legal se vuelva una lavadora de dinero sucio.
No es justo, y si se examina bien, podría tampoco ser legal, que se le estén devolviendo bienes millonarios a personas condenadas por delitos que siempre llevan aparejado el lavado de activos.
Ya sea que hayan sido condenados en playas extranjeras, una modalidad cada día más frecuente, sospechosamente a petición de los propios imputados, o por nuestros tribunales, la devolución de los bienes no puede ser algo tan alegre como la firma de un acuerdo de culpabilidad con pena mínima, o la renuncia “sin un papelito” a la persecución local. La Justicia no puede constituirse en un premio para los delincuentes y una burla para la sociedad que primero sufrió los crímenes, y ahora la ostentación del criminal.
Esta situación tiene que ser una prioridad de los legisladores. La Justicia no puede ser una lavadora de bienes sucios.
Diario Libre
Diario Libre