20170320 http://www.diariolibre.com

La derrota no tiene parientes ni defensores, y hoy todos tenemos una explicación para la derrota del equipo dominicano en el Clásico Mundial de Béisbol, del que éramos campeones reinantes.

Buscar culpables no conduce a nada. Lo que debemos hacer todos es felicitar calurosamente al conjunto de jugadores que arriesgaron la temporada actual con sus equipos para defender la bandera nacional con gallardía y entusiasmo.

Participamos en un torneo de estrellas en el que cualquier equipo podía ganar. Ese torneo vio errores de árbitros, a veces problemas en la dirección de los equipos y jugadores que fallaron a la hora buena. Ninguno de esos actores quería fallar. Por el contrario, todos fueron a hacer lo mejor que podían.

Hoy, el pueblo dominicano puede y debe sentirse orgulloso del conjunto que lo representó en el Clásico. Son nuestros héroes que, esta vez, volvieron bajo el escudo, pero nos dieron momentos épicos que no se borrarán de la memoria colectiva.

Lo que queda es prepararnos para el próximo Clásico para ganarlo con una nueva generación de peloteros.

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