Difteria

La alerta epidemiológica emitida por el Ministerio de Salud Pública por los casos de difteria en distintos puntos del país, (cuatro casos confirmados y seis que permanecen en investigación) debe tomarse con la seriedad que amerita.

La pandemia de COVID-19 tiene como una de sus consecuencias más lamentables la falta de vigilancia de la misma población sobre otras dolencias o tratamientos. Los planes de vacunación, que tradicionalmente han sido observados con una regularidad admirable, se han descuidado, así como el seguimiento a enfermedades crónicas.

No solo la salud mental se ha resentido en estos meses de confinamiento más o menos severo. Se ha reportado aumento de alcoholismo, de obesidad, y de infecciones intestinales, por ejemplo. Ante los casos de difteria el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave) está alertado y se han dispuesto jornadas adicionales para incrementar las coberturas de la vacunación.

No podemos permitirnos el lujo de luchar en varios frentes, es preciso contener estos brotes y vigilar que la vacunación se respete escrupulosamente, en tiempo y cobertura.

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