Diplomacia
Cuba, Haití y Puerto Rico atraviesan momentos políticos y económicos peculiares y de transformación. Son nuestros vecinos más cercanos y lo que les ocurra en un futuro próximo nos afectará.
Puerto Rico se ha declarado en quiebra y la emigración hacia el continente ha aumentado notablemente. Su futuro no es halagüeño.
Haití permanece en ese estado de crisis perpetua, política y económica y le somos necesarios tanto como válvula de escape como de chivo expiatorio a sus dirigentes. Es necesaria más mano izquierda que nunca para aplicar la ley.
Cuba amaga y no da. Mientras no llegue la transformación política y la democracia ponga fin a una dictadura que parece eterna, su apertura será “con la boca chiquita”. Pero ya países europeos y turistas americanos ven un atractivo destino al que llegarse.
Diplomacia política, diplomacia comercial. En un mundo global hay que mirar para todos los lados al mismo tiempo.
Diario Libre
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