Educación y cañadas

Las cañadas son un problema medioambiental que afecta la salud pública, que afea el entorno citadino, que contamina los ríos donde depositan sus aguas y que no parecen responder a ninguna intervención de ingeniería o material.

Pero ante la falta de otras salidas, en su mayoría muy costosas, las cañadas necesitan de otras soluciones.

La primera a mano es la educación de los habitantes de las zonas aledañas a esos torrentes y la creación de un sistema de incentivos para que sea “negocio” disponer de la basura por otros medios.

La educación es fundamental, al igual que los incentivos, porque la inmensa mayoría de los objetos que circulan por las cañadas son fácilmente desechables y tienen valor, como es el caso de los plásticos.

Educación que no solamente beneficiaría a los habitantes en términos de la mejora del medio ambiente en que se desenvuelven, sino porque esa educación se reflejaría en otras conductas en el barrio.

Ojalá los ayuntamientos diseñen planes efectivos de educación ciudadana e incentivos, que pueden ser conjuntos, para resolver este problema.

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