20180203 https://www.diariolibre.com

Cuando se quiere, se puede. Cuando hay voluntad, no hay obstáculo insalvable. Ese es el ejemplo que nos ofrece la comunidad de Pepillo Salcedo (Manzanillo), en la olvidada zona fronteriza.

Con inteligencia, buena voluntad y pocos recursos, han instalado un sistema de emergencias que ya ha asistido a más de 400 personas, una cifra apreciable para una comunidad pequeña.

Todo comenzó con el deseo de un jefe de bomberos de prestar un mejor servicio. Los voluntarios aparecieron. Eran todos jóvenes. La ayuda internacional también y con apenas US$ 25,000, que se los gasta cualquier ministro en un viaje al exterior, montaron el sistema.

Disponen de motocicletas, ambulancia y un sistema de comunicación basado en mensajes de texto telefónicos. Nada sofisticado, pero efectivo.

El ejemplo de una comunidad que no lo espera todo del Gobierno, debiera cundir por el país. La pobreza de Pepillo Salcedo no impidió que sus habitantes entendieran que en la unión está la fuerza y que el primer responsable de su salud es uno mismo.

Nuestras felicitaciones por su ejemplo.

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