El lado bueno del COVID-19
Decían los viejos que no hay mal que por bien no venga y eso puede estar pasando con la pandemia del COVID-19, tanto en la República Dominicana como en todo el mundo.
La pandemia ha demostrado, por ejemplo, sin necesidad de expertos ni de “opinólogos”, que el trabajo a distancia en los casos en que es posible, puede ser tan o más productivo que la labor presencial en las empresas y más beneficioso para el trabajador.
Al mismo tiempo, que el analfabetismo digital puede ser tan o más dañino que cualquier otra incapacidad.
Que no es tan difícil colaborar en las labores de la casa y que, al mismo tiempo, nos permite valorar el esfuerzo y el valor de ese trabajo, gratis en unos casos y mal remunerado en otros.
También hemos comprendido en toda su magnitud el valor que tienen esos esforzados seres humanos que entregan su vida al servicio de salud, al magisterio, a mantener el orden, a atender las emergencias y a cuidar vidas y bienes. Ahora los llamamos héroes, pero siempre han sido olvidados en el reconocimiento y la recompensa.
Para algo ha servido esta tragedia...
