El país expectante
El país espera con expectación el discurso que pronunciará esta noche el presidente Luis Abinader y no es para menos.
Luego del ruido causado por la propuesta de Presupuesto General de la Nación, se requería la explicación del mandatario (explicación que debió hacerse antes), sobre los propósitos de la pieza y su impacto sobre las finanzas públicas y sobre el bolsillo de los dominicanos.
Pero tiene que ir más allá. El Presidente no solo tiene que explicar claramente las condiciones en que recibió el Gobierno, sino también en qué se van a utilizar los recursos que se pretenden recaudar y por qué no se exploraron otras avenidas de ingresos que no implicaran levantar la ira popular.
El presidente Abinader tiene mucho capital político y la capacidad para convencer a un pueblo que espera tanto de él, pero debe usarlo sabiamente.
Cada vez que tiene que pagar por las imprevisiones de sus funcionarios, le arroja combustible a una situación muy volátil, caracterizada por el cansancio de la pandemia y abrumada por las limitaciones de la situación.
