El verdadero problema
El problema de la droga en la República Dominicana no es un asunto de oferta, es decir de puntos para la venta de drogas: es un problema de demanda, es decir de adictos que necesitan el producto y lo buscarán donde sea.
Mientras el país fue puente, se afectaba la integridad de nuestras instituciones que dejaban pasar la droga. Desde que se comenzó a pagar con kilos y se fomentó el consumo local, el problema se convirtió en uno que afecta a toda la comunidad.
Por tanto, la solución no es cerrar puntos de droga, pues aunque los cierren todos la demanda estará ahí y alguien buscará la forma de suplir esa necesidad. La venderán en carnicerías, con guaguas anunciadoras, como mentas en “paleteras”, o de cualquier forma.
Es preciso, entonces, entender que la solución, si es que la hay, es atacar el lado de la demanda, como se ha hecho con bastante éxito con el cigarrillo y con el alcohol en menor grado, y seguir golpeando el gran tráfico para que deje de entrar droga suficiente al país.
Para esto último necesitamos que alguien “custodie a los custodios”, porque no hay confianza en los de ahora.
