En defensa del ciudadano
La importación por parte del sector privado de las vacunas contra el COVID-19 ha sido explícitamente prohibida. La medida anunciada ayer por la vicepresidente Peña, a la cabeza del Gabinete de Salud, tiene el firme sentido de defender la salud del ciudadano y protegerle de la especulación y del mercado paralelo que podría crearse.
Las vacunas deben seguir un proceso delicado y poseer un registro sanitario que solo se puede controlar desde una posición de riguroso seguimiento. El proceso de vacunación masiva no es sencillo en ningún país; aquí tampoco lo será.
La demanda masiva está llevando a retrasos en la entrega por parte de las farmacéuticas que elaboran las vacunas ya aprobadas (y por tanto suficientemente probadas) y es muy probable que República Dominicana también sufra estos retrasos.
El Gabinete de Salud trabaja actualmente a toda su capacidad para elaborar y presentar a la población un plan de vacunación realista y eficiente. Las críticas en este momento no ayudan, sobran en este tema. Apoyemos al Gabinete de Salud en su esfuerzo.
