Estructurales
Hay problemas que nos encadenan a un subdesarrollo en las acciones más básicas del día a día, y que no se han resuelto por incompetencia de las autoridades o por intereses encontrados.
Nos empobrece el problema de la titulación de tierras, y tampoco somos un país de un tamaño inabarcable como para que no sea posible medirlo y acotarlo.
Nos empobrece un sistema de transporte de carga y de personas caro, ineficiente y mafioso, al que ningún gobierno se ha atrevido a ordenar. Nos empobrece la basura que arrabaliza los barrios y las avenidas y que ningún ayuntamiento ha sabido manejar. Nos empobrece la baja calidad de la educación, incluida la superior, que nos condena a unos niveles de competitividad inaceptable.
Nos empobrece una clase política apolillada y caciquil que todavía cree en regalar funditas, canastillas y tarjetas de consolación. Lo triste es que para cada uno de esos asuntos y otros muchos más hemos gastado millones en “solucionarlos”.
Diario Libre
Diario Libre