La crisis venezolana
La política a veces se presenta como comedia y otras veces como tragedia y esto lo pudimos ver en el fin de semana en Venezuela.
Por un lado, Guaidó con el apoyo de los Estados Unidos y otras naciones, tratando de entrar ayuda humanitaria a su país. Por el otro, Maduro tratando de impedir que esa ayuda entrara. El resultado: muertos y heridos.
Lo de la ayuda humanitaria es un gran golpe publicitario. Venezuela tiene 32 millones de habitantes y unos pocos camiones de alimentos y medicinas no iban a alcanzar para resolver el problema ni siquiera de un barrio de pueblo.
Maduro, de su parte, al impedir la entrada de los productos, demostró que él tiene el control y no Guaidó, pero se desacreditó ante los ojos de su pueblo y del mundo por la forma burda en que ha manejado el asunto.
El tema de la ayuda es otra escaramuza más en este juego que enfrenta a la inteligencia cubana y estadounidense en territorio ajeno. Guaidó tiene las de ganar, pero lamentablemente habrá que pagar un precio elevado.
Es la triste tragedia de las dictaduras y de los que arriesgan a derrocarlas.
