La hora de todos
Si algo podemos aprender de los países que han sufrido y están sufriendo la pandemia del COVID 19 es que la solidaridad y la disciplina de la sociedad en su conjunto son por el momento la única vía para frenar su expansión.
No hay vacuna pero un comportamiento disciplinado y responsable de la sociedad, en todos sus estamentos sociales, grupos y lugares, es la vía para contenerla. Cuando pase, que pasará, el mundo será distinto. Vulnerables a un virus, estamos viendo cómo un enemigo microscópico e imbatido está poniendo en riesgo las mayores economías, los tratados de fronteras, la libertad de movimientos, los planes educativos, el ocio, la salud de los mayores ahora que presumíamos de haber alargado la expectativa de vida...
Quizá la lección de este momento es que hemos construido una sociedad demasiado ruidosa, agitada, consumista, excitada las 24 horas del día. Es un alto para repensar las cosas.
Los más vulnerables, por edad o económicamente son las primeras víctimas. Es la hora de todos, no solo del Gobierno. Es la hora de actuar con responsabilidad.
Inés Aizpún