La izquierda emocional
Sólo a una izquierda dominada por las emociones se le ocurre mantener una huelga por más de dos días en un país de comercio informal, para decir lo menos.
En la República Dominicana, casi el 70 por ciento de la gente se gana la vida en el día a día. Pueden parar por una jornada para evitar que le tiren una bomba o por simpatía con los reclamos de los organizadores del paro, pero no pueden quedarse en sus casas indefinidamente. Nadie les va a llevar la comida, ni les va a pagar el alquiler del negocio ni el agua ni la energía eléctrica.
Por tanto, es un infantilismo pretender extender el “éxito” de un paro más allá de lo que aconsejan las “condiciones objetivas”.
Esa izquierda emocional ha interpretado el éxito de la Marcha Verde en el sentido de que existen las condiciones para una alteración del orden en todo el ámbito nacional. De ahí las acciones que estamos observando en muchos puntos del país. De nuevo, están equivocados, y con sus acciones no están avanzando sus propósitos, pero están perjudicando las opciones de poder de candidatos afines. No aprenden.
Diario Libre
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