20180208 https://www.diariolibre.com

La ministra de Salud está empeñada en bajar los índices de mortalidad materno-infantil en el país, que son excesivamente altos.

Esas muertes son el resultado de una situación más compleja que nos afecta como nación. La gran mayoría no son culpa de los médicos o del mal servicio en los hospitales, sino que obedecen a otros factores, algunos de los cuales son imposibles de manejar por nuestro país, como es el caso de las parturientas haitianas.

Si una mujer se presenta a un hospital casi al momento de dar a luz, sin haberse hecho un chequeo médico durante el embarazo, sin historia clínica, con deficiencias de todo tipo, poco puede hacer la ciencia médica en un caso así. Aunque la parturienta haya cruzado la frontera apenas unas horas antes, la muerte cae en las estadísticas dominicanas. Por tanto, esas estadísticas hay que cogerlas con pinzas.

Esto no es óbice para que tomen todas las medidas que manden los protocolos médicos y que activen figuras como los promotores de salud para asegurar que las madres lleguen a la sala de parto en las mejores condiciones posibles.

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