Negocio de capar perros

Uno de los problemas no resueltos en la democracia dominicana es el de la administración de los ayuntamientos, en los cuales todo depende de la capacidad del alcalde para que las cosas marchen o no.

La regalía pascual constituye uno de esos problemas de buena administración de los recursos.

La ley establece que los cabildos deben ir aprovisionando un fondo, de manera mensual, para pagar la regalía a sus empleados, pero la mayoría no cumple con esa disposición y al final del año tienen que acogerse a un préstamo del banco del Estado para honrar esa obligación.

Es decir, en vez de ir ahorrando el dinero -que le podría producir intereses mientras corren los meses- ellos toman un préstamo por el cual tendrán que erogar una cantidad igual o mayor que la que debían ahorrar, más los intereses que cobra la entidad financiera.

Si no lo es, se parece mucho al negocio del capa perros.

Debe establecerse claramente que no habrá préstamos para regalía para que el alcalde que no ahorre sepa que no se va a reelegir.

+ Leídas