Después de ocho meses de juicio, el Ministerio Público cierra su intervención y solicita penas que van de cinco a diez años para los acusados por el caso Odebrecht. Coincide la petición de la PEPCA con el informe del Departamento de Estado de los Estados Unidos que denuncia, como otros años, graves deficiencias en el sistema judicial y en la institucionalidad del país.

El escándalo de los sobornos reconocidos por la empresa brasileña ha provocado en otros países crisis que han derribado presidentes. Aquí no se ha dictado todavía sentencia y en cualquier caso cabrán recursos.

República Dominicana, hay que recordarlo, era la sede de la oficina encargada de los sobornos de todo el continente. Además, el procurador que comenzó con el caso guarda prisión preventiva por otros escándalos de corrupción, lo que complica, según cómo se mire, las cosas.

No se sabe todavía cómo se definirá este juicio o cuándo. Lo que estará claro es que no es un caso que se pueda aislar porque es un esquema de corrupción continental que no se diferenció mucho de país a país.

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