Pautas para una política

Las fronteras son entes vivos y como tales deben ser permanentemente atendidos.

Hay fronteras “calientes”, aquellas en las cuales los intercambios formales e informales son frecuentes, y existen fronteras “frías” con limitado intercambio. Por supuesto, una frontera puede tener tramos “calientes” y “fríos” debido a una variedad de razones.

La frontera domínico-haitiana tiene zonas con estas características. Una zona densamente poblada como es el núcleo Dajabón-Juana Méndez, es un tramo “caliente”, mientras el tramo Jimaní, como no tiene una población al frente, no resulta “caliente” a pesar de ser ruta comercial y de pasajeros.

Por razones históricas, nuestra frontera se califica de “caliente” y la presencia de militares en gran número puede ayudar a calentarla más, o a enfriarla, esto dependerá de la reacción al otro lado de la frontera.

La creación de empleos al otro lado, de hospitales o de escuelas, son elementos que “enfriarían” la frontera.

Estas son pautas que ayudan al diseño de una política fronteriza integral por negociar con el gobierno haitiano.

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