Salida en Venezuela
Nadie en su sano juicio puede defender a Nicolás Maduro. Eso es diferente a pensar en un magnicidio o en una intervención extranjera. Desgraciadamente, la mano extranjera está en todos los intentos de liberar a un pueblo de una dictadura.
Maduro ha probado no ser bueno ni para instaurar una dictadura a pesar de toda la ayuda que recibe para ello. Ha logrado lo imposible: eliminar a Venezuela como uno de los grandes países exportadores de petróleo. En la antigua democracia venezolana había corrupción y muchos otros pecados sin duda, pero las cosas funcionaban, la gente tenía comida y medicinas, no tenía que emigrar y el país era uno de los grandes jugadores en la producción de petróleo.
Todo eso se ha caído y hoy Venezuela vive una gran tragedia que debe solucionarse por medios democráticos, aunque haya que admitir situaciones provisionales, pero es evidente que Maduro tiene que salir de la presidencia y si quiere aspirar en unas elecciones tienen que darse las condiciones para que éstas sean libres, sujetas a escrutinio internacional y sin coacciones.
Ya Venezuela no resiste más.