Un caso de poca coordinación
Ayer ocurrió un caso que se debe haber repetido miles de veces durante el proceso de la pandemia del COVID-19.
Un señora fue traída en ambulancia, auxiliada en su respiración por medios mecánicos. La llevaron, luego de un viaje de casi dos horas, a la emergencia de un centro médico público, en donde al detectar que tenía el coronavirus, se negaron a aceptarla, porque no tenían camas disponibles.
Sin embargo, y esta es la parte complicada del asunto, nadie le pudo informar de otros hospitales con camas y respiradores disponibles en Santo Domingo para trasladar a la enferma.
Gracias a la ayuda de una red de amigos se pudo localizar un hospital en las afueras de Santo Domingo donde pudo ser internada.
¿No hay una red de información que permita a esa paciente ser informada desde que sale de su pueblo, en cuál centro hay camas disponibles para atenderla? ¿No debieran los hospitales públicos dar ese servicio en casos que son evidentemente graves?
El país se ufana de disponer de grandes recursos tecnológicos, pero no los usamos. Y los pobres siguen penando...
