20180113 https://www.diariolibre.com

Muchos de los problemas que afectan a nuestro sistema político se podrían arreglar con un poco de transparencia.

La venta de terrenos, por ejemplo.

El país conoce de innumerables casos de ventas de solares por los ayuntamientos o de porciones de terrenos del Estado entregados a particulares en operaciones en las que todos saben que corrió dinero por debajo de la mesa.

Esto no debe ser un motivo para paralizar las operaciones inmobiliarias estatales, sino para organizar un procedimiento público de venta que garantice el mejor precio para las instituciones públicas, y que se proteja el interés de la comunidad.

Visto así, ninguna operación inmobiliaria debiera hacerse por debajo del precio de tasación, ni tampoco con un solo ofertante. Se debiera preferir la venta a empresas y no a individuos, excepto en aquellos casos de interés social que así lo demanden, y en todos los procedimientos debe estar presente un representante de la comunidad, entre otras condiciones.

Necesitamos producir riqueza y resolver problemas, pero debemos hacerlo bien, sin trampas ni engaños.

COMENTARIOS
Para comentar, inicie sesión o regístrese