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Titulo: Antología del teatro dominicano contemporáneo
n Tomos: 2
n Autor: L. Howard Quackenbush
n Editorial: Brigham Young University, Ediciones Librería La Trinitaria
n Precio: RD$700
Toda antología es una visión estrecha sobre algún fenómeno; la visión del compilador es siempre permeable por intereses generacionales, de grupos o ideologías, entre otras.
Pocas son las antologías que salen airosas de esta prueba. Los dos tomos en cuestión, no se salvan de esta maldición. El poeta Howard Quackenbush, nacido en Bellingham, Washington, en 1939 -y a cuyo esfuerzo se debe una "Antología anotada del teatro del absurdo latinoamericano" (México, 1987) y "Devotas reverencias: el auto en el teatro latinoamericano" (México, 1992), entre otros textos- parece portar esas orejeras que se le ponen a los caballos de labor para que no miren a los costados.
Una ojeada al índice indica que faltan nombres y sobran obras. Ausentes nombres como Chiqui Vicioso, Arturo Rodríguez y Giovanny Cruz, por sólo citar algunos. Eso sin llamar la atención que el compilador no tuvo a bien reconocer aunque fuese la inclusión de una sola mujer.
Dos obras de Haffe Serulle, Reynaldo Disla e Iván García, por muy merecida que sea la inclusión, parece una exageración, sobre todo cuando pudo incluirse obras de otros autores, siendo un poco más exigente en la selección.
Dicho sea de paso, la presentación de los dos tomos está encabezada por una Introducción en la cual Quackenbush afirma al final del primer párrafo: "Los dramaturgos que se incluyen en esta antología son talentosos (sic)..." Un perdona vidas que para nada se merecen los autores incluidos.
Este punto de vista, por muy ingenuo que parezca parece encerrar una visión "centrista" de la cultura. Es indiscutible que si el autor los ha decidido incluir en su "antología" es porque son autores que lo merecen.
Adolece esta selección de L. Howard Quackenbush de un ensayo profundo que desde el punto de vista culturológico sitúe en su justo lugar la dramaturgia dominicana; proyecto que se queda en intento.
Estos dos tomos deberían llamarse "selección" más que antología. A su favor, el hecho innegable de que los incluidos son dramaturgos indiscutibles.
n Tomos: 2
n Autor: L. Howard Quackenbush
n Editorial: Brigham Young University, Ediciones Librería La Trinitaria
n Precio: RD$700
Toda antología es una visión estrecha sobre algún fenómeno; la visión del compilador es siempre permeable por intereses generacionales, de grupos o ideologías, entre otras.
Pocas son las antologías que salen airosas de esta prueba. Los dos tomos en cuestión, no se salvan de esta maldición. El poeta Howard Quackenbush, nacido en Bellingham, Washington, en 1939 -y a cuyo esfuerzo se debe una "Antología anotada del teatro del absurdo latinoamericano" (México, 1987) y "Devotas reverencias: el auto en el teatro latinoamericano" (México, 1992), entre otros textos- parece portar esas orejeras que se le ponen a los caballos de labor para que no miren a los costados.
Una ojeada al índice indica que faltan nombres y sobran obras. Ausentes nombres como Chiqui Vicioso, Arturo Rodríguez y Giovanny Cruz, por sólo citar algunos. Eso sin llamar la atención que el compilador no tuvo a bien reconocer aunque fuese la inclusión de una sola mujer.
Dos obras de Haffe Serulle, Reynaldo Disla e Iván García, por muy merecida que sea la inclusión, parece una exageración, sobre todo cuando pudo incluirse obras de otros autores, siendo un poco más exigente en la selección.
Dicho sea de paso, la presentación de los dos tomos está encabezada por una Introducción en la cual Quackenbush afirma al final del primer párrafo: "Los dramaturgos que se incluyen en esta antología son talentosos (sic)..." Un perdona vidas que para nada se merecen los autores incluidos.
Este punto de vista, por muy ingenuo que parezca parece encerrar una visión "centrista" de la cultura. Es indiscutible que si el autor los ha decidido incluir en su "antología" es porque son autores que lo merecen.
Adolece esta selección de L. Howard Quackenbush de un ensayo profundo que desde el punto de vista culturológico sitúe en su justo lugar la dramaturgia dominicana; proyecto que se queda en intento.
Estos dos tomos deberían llamarse "selección" más que antología. A su favor, el hecho innegable de que los incluidos son dramaturgos indiscutibles.
Diario Libre
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