El comercialismo político
Gore Vidal, fallecido ayer, dijo que alguien le pidió una vez que definiera el comercialismo; y respondió, que era la capacidad de hacer bien lo que no debería hacerse en absoluto. La política criolla perfectamente entra en esa definición. Los políticos se afanan, con una entrega que parece buscar la perfección, en descubrir las actuaciones públicas más rentables. La mayoría de los proyectos se emprenden por su capacidad de generar entradas para sus auspiciadores y no porque se entienda resuelvan cualquiera de nuestras carencias. El comercialismo político es la causa de nuestra terca pobreza. Es una tara incurable. hfigueroa@diariolibre.com
Diario Libre
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