El Espía
Los líderes del PRD y del PRM celebraron separados, y bien lejos unos de otros, el 78 aniversario del natalicio de José Francisco Peña Gómez. Que Miguel no fuera a la tumba del fenecido líder perredeísta no resulta extraño, pues los perremeístas ocupan desde temprano el Cristo Redentor en las fechas históricas. Vargas se fue a Mao, a la catedral, a una misa y a un homenaje en el sitio donde nació el líder. Se notó que Luis Abinader está que nadie lo saca de su librito de campaña y, tempranito, se fue a Bonao, dejándole el escenario a los “modernos” robles que acompañaron a Hipólito al cementerio.
Diario Libre
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