¿Y otra provincia para qué?
Más allá de crear burocracia extra, la propuesta de fragmentar aún más al Gran Santo Domingo y convertirlo en tres provincias es una de las cosas más insensatas
Más allá de crear burocracia extra, la propuesta de fragramentar aun más al Gran Santo Domingo y convertirlo en tres provincias es una de las cosas más insensatas que se han escuchado en los últimos tiempos, mucho más cuando se cuestiona insistentemente que los diputados y senadores demuestren realmente cuál es su eficiencia en creaciones de leyes.
La razón que da el propulsor del proyecto, Tonty Rutinel, de que inscribiría su nombre en la historia, es la razón menos idónea para impulsar algo así.