Se perdió en el abandono
El Parque La Barquita pasa de símbolo ambiental a reflejo de abandono
Lo que alguna vez se vendió como símbolo de recuperación ambiental y dignidad urbana, hoy luce como un monumento al descuido. El Parque Ecológico Fluvial La Barquita pasó de promesa verde a vertedero gris, atrapado entre maleza, aguas residuales y estructuras que ya no funcionan. Millones invertidos para terminar en abandono institucional.
Las trampas de basura colapsadas, plantas inoperantes y cañadas desbordadas evidencian una gestión sin seguimiento. Mientras las autoridades recogen la superficie, el problema se pudre debajo. Y lo más grave: la comunidad, otra vez, queda sola frente al deterioro.
