El calor también se juramentó
Abanicos, pañuelos y sudor marcan el acto del PRM en San Carlos
El acto del PRM en el Club San Carlos tuvo discursos, aplausos, juramentación... y un invitado que nadie convocó: el calor. Ese sí llegó temprano, ocupó primera fila y no dio tregua.
Entre abanicos improvisados, pañuelos y rostros sudorosos, más de un dirigente y encumbrado funcionario olvidó por un instante la solemnidad partidaria para exclamar: "¡Ave María Purísima, pero qué calor!".
Y es que allí no hubo aire acondicionado capaz de competir. Por suerte, nadie propuso someter el asunto a votación. Con semejante temperatura, hasta la oposición habría aprobado una resolución de emergencia.
