El misterio del discurso...
Quizás sea el arranque oficial de la campaña...
Nadie lo ha dicho y menos declarado oficialmente, pero se sienten los aires formales de campaña electoral, y no hay que abrir la gatera ni dar tiro de arrancada. Los caballos están en la pista.
Los consultores y asesores están a mil, aunque la originalidad brilla por su ausencia. Todos los candidatos andan con un discurso en la mochila, y aunque el día tiene 24 horas, todos hablan a las diez.
Sólo Danilo se resistirá a la moda, y siendo fiel a Joan Manuel Serrat, lo hará "poco antes de que den las diez", o tal vez mucho más antes, pues su alocución fue anunciada para las nueve.
El tigueraje, que con todo juega, explica ese cambio de hora, y lo hace de manera amena. Dice que el Presidente ve una telenovela a las diez, y como se supone que su pieza no será larga, le dará tiempo.
Ahora, lo interesante es que se quería que hablara, y ahora no se sabe de qué lo hará: si del vencimiento del Plan de Regularización o de la reelección.
Si quisiera podría complacer a todo el mundo, y agregar el acuerdo político con Miguel, pues conviene que le dé uso al tintero, pues de tanto líquido acumulado podría derramarse.
Y la tinta es negra y mancha.
Nadie lo ha dicho y menos declarado oficialmente, pero se sienten los aires formales de campaña electoral, y no hay que abrir la gatera ni dar tiro de arrancada. Los caballos están en la pista.
Los consultores y asesores están a mil, aunque la originalidad brilla por su ausencia. Todos los candidatos andan con un discurso en la mochila, y aunque el día tiene 24 horas, todos hablan a las diez.
Sólo Danilo se resistirá a la moda, y siendo fiel a Joan Manuel Serrat, lo hará "poco antes de que den las diez", o tal vez mucho más antes, pues su alocución fue anunciada para las nueve.
El tigueraje, que con todo juega, explica ese cambio de hora, y lo hace de manera amena. Dice que el Presidente ve una telenovela a las diez, y como se supone que su pieza no será larga, le dará tiempo.
Ahora, lo interesante es que se quería que hablara, y ahora no se sabe de qué lo hará: si del vencimiento del Plan de Regularización o de la reelección.
Si quisiera podría complacer a todo el mundo, y agregar el acuerdo político con Miguel, pues conviene que le dé uso al tintero, pues de tanto líquido acumulado podría derramarse.
Y la tinta es negra y mancha.
Diario Libre
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