El problema será la deuda...
En el 16, la oposición comerá con su dama
Ya nadie lo recuerda, y ni siquiera los reformistas que hablan ahora de navegar - aunque sea en río- con vientos propios, de que a Balaguer no le gustaba tomar prestado.
Pudo haber sido una virtud de gobernante, pero entonces se le criticó, y más o menos se dijo que con esa economía de pulpero difícilmente el país llegara a supermercado.
De manera que a veces se dejó llevar, y acudió al crédito internacional, pero de a poco, y que pudiera manejar en el día a día. Prefería poner a funcionar la maquinita de hacer dinero sin respaldo.
Esto es, las Papeletas de Lilís y en versión de Pesos Inorgánicos.
En estos tiempos fue otra la teoría: que el endeudamiento era escaso, y se imponía acudir a los organismos de financiamiento hasta agotar sus fondos.
Ahora la deuda externa se rebela insoportable, un fardo que ni Atlas podría cargar, y todo el mundo grita al mis-mo tiempo. Primero fue el gobierno, después los empresarios, y ahora los políticos.
Sólo que como Talón de Aquiles, la oposición lo aprovechará al máximo en las elecciones del 2016. La deuda es tan angustiante ahora como lo fue el déficit al inicio de esta gestión.
Ya nadie lo recuerda, y ni siquiera los reformistas que hablan ahora de navegar - aunque sea en río- con vientos propios, de que a Balaguer no le gustaba tomar prestado.
Pudo haber sido una virtud de gobernante, pero entonces se le criticó, y más o menos se dijo que con esa economía de pulpero difícilmente el país llegara a supermercado.
De manera que a veces se dejó llevar, y acudió al crédito internacional, pero de a poco, y que pudiera manejar en el día a día. Prefería poner a funcionar la maquinita de hacer dinero sin respaldo.
Esto es, las Papeletas de Lilís y en versión de Pesos Inorgánicos.
En estos tiempos fue otra la teoría: que el endeudamiento era escaso, y se imponía acudir a los organismos de financiamiento hasta agotar sus fondos.
Ahora la deuda externa se rebela insoportable, un fardo que ni Atlas podría cargar, y todo el mundo grita al mis-mo tiempo. Primero fue el gobierno, después los empresarios, y ahora los políticos.
Sólo que como Talón de Aquiles, la oposición lo aprovechará al máximo en las elecciones del 2016. La deuda es tan angustiante ahora como lo fue el déficit al inicio de esta gestión.
Diario Libre
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